8 hábitos de baño que arruinan tu sensación de frescura (y cómo solucionarlos)
Consejos
No uses la toalla más de 2 o 3 veces.
Cuélgala siempre completamente abierta, nunca enrollada en una percha.
Ventila bien el baño.
Lava las toallas con frecuencia y déjalas secar completamente.
3. Descuidar el cuidado de los pies
Los pies pasan horas en calcetines y zapatos cerrados, atrapando el sudor, las células muertas y los microbios. Esto provoca mal olor, picazón y la aparición de placas de piel gruesa.
Cómo cuidar tus pies
Lávalos a diario con agua tibia y jabón suave, incluso entre los dedos.
Sécalos bien, especialmente entre los dedos.
Exfolia semanalmente con una piedra pómez o una lima suave.
Usa polvos antimicóticos si usas zapatos cerrados con frecuencia.
Cámbiate los calcetines a diario y elige materiales transpirables. 4. Tirar de la cadena con la tapa abierta
Tirar de la cadena con la tapa abierta libera una fina capa de gotitas que contienen bacterias y desechos. Estas partículas pueden caer sobre toallas, cepillos de dientes, pastillas de jabón y superficies.
Un pequeño hábito que marca una gran diferencia
Cierra la tapa antes de tirar de la cadena.
Mantén el cepillo de dientes lejos del inodoro o en un estuche con tapa.
5. Usar la misma ropa interior para dormir
Incluso en días tranquilos, la ropa interior acumula sudor, secreciones naturales, restos de orina y células muertas. Dormir con la misma ropa interior crea calor y humedad, condiciones ideales para la irritación y el mal olor.
Ponte ropa interior limpia antes de acostarte.
Elige telas transpirables como el algodón.
Si te sientes cómodo, duerme de vez en cuando con un camisón holgado sin ropa interior para que la zona respire.
6. Olvidar limpiar el cubo de basura del baño
El cubo de basura del baño contiene pañuelos usados, discos de algodón, productos de higiene y humedad, todo lo cual puede crear un olor sutil pero persistente que se propaga sin que te des cuenta.
Rutina rápida
Vaciarla cada dos días.
Lávala semanalmente con jabón o una mezcla de vinagre y agua.
Usa un forro y cámbialo con frecuencia.
Una bolita de algodón con una gota de aceite esencial en el fondo puede ayudar (si las fragancias no te irritan).
7. Usar la misma bata sin lavar
Las batas absorben la humedad, las cremas, el sudor y la descamación de la piel. Si no se lavan o secan correctamente, desarrollan un olor a humedad que se adhiere a la piel recién lavada.
Una toalla puede parecer limpia, pero retiene la humedad, el sudor y la piel muerta. En un baño húmedo, esto se convierte en un caldo de cultivo para bacterias y hongos, que se transfieren a la piel.
Consejos
No uses la toalla más de 2 o 3 veces.
Cuélgala siempre completamente abierta, nunca enrollada en una percha.
Ventila bien el baño.
Lava las toallas con frecuencia y déjalas secar completamente.
3. Descuidar el cuidado de los pies
Los pies pasan horas en calcetines y zapatos cerrados, atrapando el sudor, las células muertas y los microbios. Esto provoca mal olor, picazón y la aparición de placas de piel gruesa.
Cómo cuidar tus pies
Lávalos a diario con agua tibia y jabón suave, incluso entre los dedos.
Sécalos bien, especialmente entre los dedos.
Exfolia semanalmente con una piedra pómez o una lima suave.
Usa polvos antimicóticos si usas zapatos cerrados con frecuencia.
Cámbiate los calcetines a diario y elige materiales transpirables. 4. Tirar de la cadena con la tapa abierta
Tirar de la cadena con la tapa abierta libera una fina capa de gotitas que contienen bacterias y desechos. Estas partículas pueden caer sobre toallas, cepillos de dientes, pastillas de jabón y superficies.
ver continúa en la página siguiente
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
