Ese día, el cielo de la Ciudad de México estaba nublado, fresco, con una llovizna ligera. Xóchitl, embarazada de ocho meses, se colocó con cuidado un rebozo sobre los hombros y salió con su bolso hacia el mercado de La Merced. Su marido, Santiago, le había dicho que esa mañana tenía una junta urgente, así que salió temprano. Ella no pensó demasiado en ello, solo sintió un poco de tristeza porque, aunque estaba a punto de dar a luz, aún tenía que ir sola a comprar cada pañal, cada toalla y la leche para su bebé.
El mercado era un hervidero, abarrotado de gente. Xóchitl tuvo que caminar muy despacio para mantener el equilibrio con su gran vientre. Justo después de elegir algunos artículos para el recién nacido y a punto de irse, escuchó una voz que le resultaba familiar. Muy familiar. Era la voz de su marido.
Al volverse, Xóchitl se quedó helada.
ver continúa en la página siguiente
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
