Cuando una mujer se apega demasiado a su pareja: revela esto realmente.

Existe una gran diferencia entre un apego sano y una dependencia emocional. En una relación equilibrada, ambas personas mantienen su autonomía mientras comparten afecto y proyectos. Pero cuando una mujer se pierde en la relación, cuando deja de ser ella misma para agradar al otro, suele estar atrapada en una dinámica de dependencia.

Una metáfora útil: una planta que, en lugar de crecer hacia la luz, se enrosca por completo en un tutor hasta no poder sostenerse sola. Así se ve la dependencia emocional: vivir a través del otro, sin espacio propio.