EL SECRETO QUE EL DUQUE NUNCA DEBIÓ DESCUBRIR: Compró a una mujer para salvar a su hija huérfana, pero lo que encontró detrás de sus ojos altivos fue una verdad prohibida que sacudió los cimientos de la alta sociedad mexicana de 1845. ¡Un encuentro que desafió las leyes de la sangre y el honor!...- tamy
Joaquín caminó hacia ella. Estaba sentada bajo una higuera torcida, la espalda recta, los ojos altivos. No había miedo ni sumisión en su postura, solo una firmeza extraña.
—¿Cómo te llamas? —Camila —respondió firme. —¿Has cuidado niños pequeños? —Sí, señor. —¿Sabes cantar? —Sí. Canciones africanas y portuguesas. —¿Sabes leer?
El vendedor tosió. Camila dudó solo un instante. —Un poco. Joaquín la observó. Había en ella una lucidez incómoda. —Di algo. Lo que tú quieras. Ella pensó. Luego dijo con voz clara: —Los señores nos miran y ven lo que quieren ver. Manos fuertes, espaldas anchas. Pero nadie pregunta qué había antes de todo eso.
Joaquín la llevó directamente a la habitación de Clara. El aire allí olía a enfermedad y tristeza. La niña estaba en un rincón, meciéndose sobre sí misma. Camila no pidió permiso. Caminó hacia el centro del cuarto y, sin tocar a la niña, comenzó a tararear una melodía baja, una vibración que parecía salir del suelo mismo.
Clara se detuvo. Giró la cabeza lentamente. Por primera vez en semanas, el llanto cesó. Camila se sentó en la alfombra, manteniendo la distancia, y sacó de su bolsillo un pequeño objeto de madera tallada.—No es magia, Excelencia —dijo Camila sin mirarlo—. Es dignidad. Los niños no necesitan lástima, necesitan saber que el mundo todavía tiene sonidos hermosos.Joaquín se quedó en el umbral, observando cómo su hija, poco a poco, se arrastraba hacia la mujer. Pero lo que Joaquín no sabía era que Camila no era quien decía ser. Semanas después, mientras revisaba unos documentos antiguos en la biblioteca, escuchó a Camila leerle un cuento a Clara. Pero no era un cuento infantil. Estaba leyendo, en perfecto francés, las cartas personales de su difunta esposa que habían quedado sobre el escritorio.
ver continúa en la página siguiente
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
