El único electrodoméstico que silenciosamente aumenta tu factura de electricidad

Última actualización el 24 de enero de 2026 por Grayson Elwood

Si su factura mensual de electricidad parece aumentar sin importar lo cuidadoso que sea, no está solo. Muchos hogares asumen que el aumento en los costos se debe a los problemas cotidianos, como televisores, computadoras o electrodomésticos de cocina que funcionan todo el día. Pero en innumerables hogares de todo el país, la verdadera causa del problema reside en el lavadero, sin que nadie se dé cuenta.

La secadora de ropa eléctrica es uno de los electrodomésticos que más energía consume en un hogar moderno. No funciona constantemente, por lo que a menudo pasa desapercibida. Sin embargo, cuando se enciende, consume una enorme cantidad de energía en muy poco tiempo. Para muchas familias, especialmente para aquellas que lavan ropa con frecuencia, este solo electrodoméstico puede aumentar drásticamente la factura de electricidad mes tras mes.

Entender cómo y por qué sucede esto es el primer paso para controlar sus costos de energía sin sacrificar la comodidad ni la conveniencia.

¿Por qué la secadora eléctrica consume tanta electricidad?
La principal razón por la que las secadoras eléctricas consumen tanta energía se resume en una palabra: calor.

A diferencia de muchos electrodomésticos que dependen de motores o componentes electrónicos, una secadora eléctrica debe generar calor intenso rápidamente y mantenerlo el tiempo suficiente para eliminar la humedad de la ropa. Este elemento calefactor requiere una enorme cantidad de electricidad para funcionar, mucho más de lo que la mayoría de la gente cree.

En promedio, una secadora eléctrica consume entre 2000 y 5000 vatios por hora. Para ponerlo en perspectiva, considere cuánta energía consumen otros electrodomésticos comunes:

Un refrigerador suele consumir entre 150 y 300 vatios.
Una computadora portátil puede consumir entre 50 y 100 vatios.
Un televisor LED moderno suele consumir menos de 150 vatios.
Incluso una lavadora que no calienta agua consume mucha menos electricidad que una secadora.

Esto significa que tan solo diez minutos de uso de la secadora pueden consumir tanta electricidad como varias horas de funcionamiento de dispositivos más pequeños. Con el tiempo, esos breves periodos de uso intenso se acumulan rápidamente.

Cómo se acumulan rápidamente los hábitos diarios de lavado
La mayoría de las personas no se paran a pensar dos veces en la frecuencia con la que usan la secadora. Una carga aquí y otra allá no parece excesiva. Pero al analizar las cifras con perspectiva, el impacto se hace evidente.

 

 

 

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