En la recepción de mi boda, mi madre me susurró: «Dale tu ático a tu hermana». Sonreí, les pedí a todos que miraran la pantalla, y finalmente la verdad salió a la luz.
Ethan y yo nos sentamos solos en el salón. Las luces se sentían demasiado fuertes. De repente, mi vestido de novia se sintió pesado.
"¿Estás bien?", preguntó.
"Todavía no lo sé", dije con sinceridad. "Pero sé que ya no tengo miedo de hacerlos enojar".
Esa noche no terminó como imaginé.
Pero terminó con algo que nunca antes había experimentado.
La verdad, dicha en voz alta, en público, donde jamás podría reescribirse.
Y si alguna vez alguien te ha exigido la vida como si le perteneciera, pregúntate esto:
¿Te habrías quedado callado para mantener la paz?
¿O habrías visto las imágenes y finalmente te habrías elegido a ti mismo?
ver continúa en la página siguiente
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
