La traición en la empresa familiar después de la graduación: semanas de 60 horas sin remuneración, favoritismo y el momento en que me marché para siempre
No le devolví la sonrisa.
“No puedes aparecer por aquí”, dije.
Su sonrisa se tensó. “No seas dramática”.
“No lo soy”, respondí.
Se acercó. “Has avergonzado a la familia”.
Solté una risa cortante. “Te avergüenza que la gente vea la verdad”.
Sus ojos brillaron. “Eran negocios. Tu padre tomó una decisión”.
“Y tú lo convertiste en algo personal”, dije. “Me dijiste que no era lo suficientemente inteligente.”
Levantó la barbilla. “Eres buena con las manos”, repitió, como si la repetición pudiera corregirlo. “Eso no es un insulto.”
“Lo es cuando se usa para borrarme”, dije.
La impaciencia de Elaine se hizo evidente. “Madison necesita apoyo. Esto es más grande que tus sentimientos.”
“¿Mis sentimientos?”, repetí. “Esta es mi vida.”
“Eres egoísta”, espetó.
“Sí”, dije. “Ahora estoy siendo egoísta con mi tiempo. Eso se llama ser adulta.”
Su rostro se endureció. “Te crees mejor que nosotros.”
“No”, respondí. “Solo estoy harta de que me usen.”
El personal de seguridad rondaba detrás de ella. Laura estaba a unos metros de distancia, con los brazos cruzados, observando con calma.
La mirada de Elaine se dirigió a Laura. “¿Y quién es?”
“Mi jefa”, dije. “La persona que me paga.”
ver continúa en la página siguiente
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
