Las razones ocultas por las que te siguen saliendo granos en la barbilla

Cambios hormonales: La causa principal del acné en el mentón
Una de las principales razones por las que los adultos desarrollan granos en el mentón es el desequilibrio hormonal. A diferencia del acné que aparece en la frente o las mejillas, los brotes alrededor del mentón y la mandíbula están estrechamente relacionados con las hormonas, en particular con las fluctuaciones de los andrógenos, que aumentan la producción de grasa en la piel.

En las mujeres, esto puede significar brotes relacionados con:

Menopausia o perimenopausia
Terapia de reemplazo hormonal (TRH)
Interrumpir o iniciar anticonceptivos
Ciclos irregulares o afecciones como el síndrome de ovario poliquístico (SOP)
Incluso en los hombres, un cambio natural en los niveles hormonales a medida que envejecen puede provocar cambios en la producción de grasa, lo que hace que la zona del mentón sea especialmente vulnerable a la obstrucción de los poros y la inflamación.

Si has notado un patrón predecible, como granos que aparecen al mismo tiempo cada mes o brotes durante los cambios hormonales, es muy probable que tu piel esté reaccionando a cambios internos, no a hábitos externos. El estrés y la conexión con el cortisol
La vida puede parecer tranquila en la jubilación, pero el estrés no desaparece con la edad. Cuidar a seres queridos, las preocupaciones financieras, los problemas de salud o incluso los altibajos de la vida diaria pueden sobrecargar el cuerpo.

Cuando los niveles de estrés aumentan, el cuerpo produce cortisol, la llamada "hormona del estrés". El cortisol puede provocar que las glándulas sebáceas trabajen a toda marcha, lo que provoca la obstrucción de los poros y la aparición de brotes, especialmente alrededor de la barbilla y la parte inferior del rostro.

Para los adultos mayores, esto puede ser especialmente frustrante. Después de décadas de lidiar con responsabilidades, lo último que se desea es que el estrés se manifieste en forma de acné. Pero aprender maneras de reducir el estrés, como mediante ejercicio suave, meditación, oración o tiempo al aire libre, puede marcar una gran diferencia no solo para la piel, sino también para el bienestar general.

 

 

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