Regresé sola al banco y abrí una cuenta nueva.
“Eres muy valiente”, me dijo el asesor.
“No”, dije. “Estoy despierta”.
Y recordé las palabras que casi me destrozan:
Ya no reconoce a nadie.
Se equivocó.
Lo reconocí todo.
Sus mentiras. Su avaricia. Su plan.
Y demasiado tarde, supo la verdad:
Una mujer que ha sobrevivido toda una vida
no se borra tan fácilmente.
ver continúa en la página siguiente
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
