“Papá… Por favor… Vuelve rápido a casa. Tengo mucho frío… No me deja cambiarme.” — Un padre ocupado llega a casa y encuentra a su hija temblando con la ropa empapada.

Menos viajes. Menos trasnochadas. Más cenas. Más preguntas.

“¿Cómo te sentiste hoy?” se volvió más importante que cualquier reunión.

Consecuencias legales para Melissa. Órdenes judiciales. Sin contacto. Un divorcio discreto.

Sin drama. Solo protección.

Un hogar diferente
Seis meses después, la lluvia caía suavemente afuera.

Lily hacía sus tareas en la mesa de la cocina, tarareando.

Levantó la vista.

“¿Papá?”

“¿Sí?”

“Ya no le tengo miedo a la lluvia”.

Ethan sonrió, con los ojos escociendo.

La casa no era una mansión.

Era algo mejor.

Era un lugar seguro.

 

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