Por qué las personas que se dejan canas suelen incomodar a los demás

Esta doble moral está profundamente arraigada. La sociedad espera que las mujeres se mantengan visualmente atractivas, jóvenes y bien cuidadas durante mucho más tiempo que los hombres. Dejar que el cabello se vuelva gris viola esta expectativa.

Como resultado, las personas pueden reaccionar con incomodidad porque la decisión se percibe como una negativa a desempeñar un rol que inconscientemente creen que las mujeres están obligadas a desempeñar.

Señala independencia de la validación externa.
Muchas personas dependen, más de lo que creen, de la aprobación externa para sentirse seguras. La apariencia se convierte en una forma de señalar pertenencia: "Me importa", "Me esfuerzo", "Encajo".

Alguien que se deja las canas puede ser percibido como alguien que se sale del sistema. Parece menos preocupado por la aprobación, las modas o complacer a los demás. Esto puede ser profundamente inquietante para quienes aún dependen de esas señales para sentirse seguros.

Psicológicamente, esta reacción se conoce como proyección. La incomodidad no se debe a la persona canosa, sino a lo que su confianza refleja: ¿Y si yo tampoco necesitara aprobación? ¿Qué significaría eso sobre el esfuerzo que estoy haciendo?

Las canas se niegan a disculparse por el envejecimiento
En muchas culturas, el envejecimiento se considera algo que debe suavizarse, disimularse o esconderse cortésmente. Las canas no tienen nada de eso. Son visibles. Honestas. Sin editar.

Por eso, la gente suele esperar que quienes tienen canas se expliquen, que justifiquen su decisión, que aseguren a los demás que no se han "dado por vencidos". Cuando no hay explicación, el silencio puede resultar conflictivo.

No porque sea agresivo, sino porque se niega a disculparse.

Representa una relación diferente con el tiempo
Dejar que el cabello se vuelva gris a menudo refleja un cambio psicológico: de resistirse a las etapas de la vida a integrarlas. De esforzarse por ser visto como joven a permitirse ser visto como un todo.

Esta forma de relacionarse con el tiempo puede inquietar a quienes aún luchan contra él. Introduce una narrativa diferente: una en la que el valor no está ligado a la juventud y la identidad no se congela en su versión más socialmente recompensada.

Para quienes no están listos para adoptar esa narrativa, la presencia de alguien que ya lo ha hecho puede resultar desestabilizadora.

La incomodidad rara vez se debe al cabello
En definitiva, quienes se dejan encanecer no incomodan a los demás por su color o estilo. Incomodan a los demás porque encarnan algo discretamente radical: aceptación sin disculpas.

Reflejan autonomía. Exponen ansiedades culturales. Rompen las expectativas sin pedir permiso.

Y en un mundo basado en el rendimiento, la resistencia, incluso la silenciosa, rara vez pasa desapercibida.

 

ver continúa en la página siguiente

Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.