SABÍAS QUÉ Un mes antes de sufrir un infarto, tus pies te avisan.

A grandes rasgos, es el síntoma por excelencia. Se estima que dos de cada tres personas que han sufrido un infarto han notado una opresión en el pecho unos días, e incluso unas semanas antes de sufrir la parada cardíaca.

Para saber distinguir este dolor torácico de otros, debemos tener en cuenta que se trata de un dolor que va y viene. Se concentra en el pecho y suele durar unos minutos antes de desaparecer. Además, en la mayoría de los casos se irradia a otras zonas del cuerpo, como la mandíbula, el brazo izquierdo, el cuello o los hombros. Este síntoma es más habitual en los hombres.

Dificultad para respirar

A diferencia del síntoma anterior, la sensación de ahogo es más habitual en las mujeres. Puede ir acompañada de palpitaciones, cansancio y tos.

Debilidad extrema

Más de la mitad de quienes sufren un infarto notan en los días o semanas previos una gran fatiga muscular, similar a un resfriado. Esta fatiga puede estar relacionada con los problemas respiratorios que hemos comentado en el punto anterior. Por eso es uno de los signos habituales que alertan de un infarto en mujeres.

Es más frecuente en personas resfriadas

 

 

 

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