Un médico explica qué le sucede realmente a tu cuerpo cuando comes carne de cerdo con regularidad

La carne de cerdo está presente en las mesas de todo el mundo. Desde el tocino del desayuno hasta los asados ​​del domingo, forma parte integral de las comidas diarias de millones de familias. Pero, ¿qué sucede realmente en el cuerpo cuando la carne de cerdo se convierte en parte habitual de la dieta?

Según médicos y nutricionistas, la carne de cerdo en sí no es el problema. El impacto real depende de la frecuencia con la que se consume, los cortes que se eligen y cómo se prepara. Si se maneja con prudencia, la carne de cerdo puede ofrecer beneficios nutricionales reales. Si se consume descuidadamente o en exceso, puede aumentar silenciosamente los riesgos para la salud con el tiempo.

Aquí presentamos una visión clara y con base científica de cómo el consumo regular de carne de cerdo afecta al cuerpo, tanto positiva como negativamente.

La carne de cerdo proporciona la proteína de alta calidad que el cuerpo necesita
Un punto en el que los médicos coinciden es que la carne de cerdo es rica en proteína completa.

La proteína desempeña un papel vital en:

Mantener la fuerza muscular
Reparar los tejidos
Reforzar la función inmunitaria
Ayudar a sentirse saciado después de las comidas

Los cortes magros como el lomo de cerdo ofrecen niveles de proteína comparables a los del pollo o la res. Para los adultos mayores, esto puede ser especialmente importante, ya que la masa muscular disminuye naturalmente con la edad.

Los profesionales médicos suelen enfatizar que la carne de cerdo contiene todos los aminoácidos esenciales. Estos son nutrientes que el cuerpo no puede producir por sí solo y debe obtener de los alimentos.

La carne de cerdo es una fuente importante de vitaminas del complejo B
Una de las mayores ventajas nutricionales de la carne de cerdo es su perfil vitamínico.

Consumida regularmente en cantidades moderadas, la carne de cerdo aporta:

Vitamina B1, también conocida como tiamina, que favorece la función nerviosa y la producción de energía
Vitaminas B6 y B12, que contribuyen a la salud cerebral y la formación de glóbulos rojos
Zinc, importante para la respuesta inmunitaria y la cicatrización de heridas
Selenio, que favorece la función tiroidea

Los médicos suelen señalar que la carne de cerdo es una de las fuentes naturales más ricas en tiamina. Muchas personas no obtienen suficiente cantidad de esta vitamina, especialmente a medida que envejecen.

La salud cardíaca depende del tipo de carne de cerdo que se consume
Aquí es donde los médicos recomiendan precaución.

 

 

 

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