Un médico explica qué le sucede realmente a tu cuerpo cuando comes carne de cerdo con regularidad

La carne de cerdo puede contribuir a la salud cardíaca cuando:

Se eligen cortes magros.
Los métodos de cocción incluyen hornear, asar a la parrilla, rostizar o cocinar al vapor.
Las comidas están equilibradas con verduras y cereales integrales.

Sin embargo, la carne de cerdo puede aumentar el riesgo cardíaco cuando:

Se consumen con frecuencia productos procesados ​​como tocino, salchichas y jamón.
Las comidas tienen un alto contenido de grasas saturadas y sodio.
Las porciones son grandes y se consumen con frecuencia.

Estudios médicos demuestran sistemáticamente que las dietas ricas en carne de cerdo procesada están relacionadas con niveles más altos de colesterol LDL y presión arterial alta. Con el tiempo, esto puede aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas.

Los médicos enfatizan que el problema no es la carne de cerdo en sí, sino su procesamiento, preparación y tamaño de las porciones.

La inflamación puede aumentar con el consumo frecuente de carne de cerdo grasosa.
Algunos profesionales de la salud señalan que la carne de cerdo contiene ácido araquidónico, un ácido graso que interviene en las respuestas inflamatorias.

Con moderación, no es perjudicial. Sin embargo, el consumo diario de carne de cerdo grasosa o procesada puede causar problemas, especialmente junto con carbohidratos refinados y alimentos azucarados.

Este patrón puede contribuir a:

Inflamación crónica leve
Rigidez o malestar articular
Empeoramiento de afecciones inflamatorias existentes

Combinar la carne de cerdo con frutas, verduras, aceite de oliva y otros alimentos ricos en antioxidantes puede ayudar a contrarrestar este efecto y favorecer el equilibrio general.

El bienestar digestivo depende de la calidad y la cocción
La mayoría de las personas digieren la carne de cerdo fresca y bien cocinada sin dificultad.

Los médicos advierten sobre:

Carne de cerdo poco cocida
Carne de cerdo mal almacenada
Productos de cerdo altamente procesados

Estos pueden aumentar el riesgo de malestar digestivo o enfermedades transmitidas por los alimentos. Los conservantes y aditivos presentes en las carnes procesadas también pueden alterar el equilibrio intestinal en personas sensibles.

Si comer carne de cerdo le produce hinchazón o pesadez, los expertos suelen recomendar cambiar a cortes magros y técnicas de cocción más sencillas.

El cerdo no provoca aumento de peso automático
Comer carne de cerdo con regularidad no garantiza un aumento de peso.

Los médicos explican que el peso corporal se ve influenciado por:

La ingesta calórica total
El contenido de grasa del corte
El método de cocción
El patrón dietético general

La carne de cerdo frita, los cortes grasos y los productos procesados ​​son ricos en calorías y fáciles de comer en exceso. Por el contrario, la carne de cerdo magra en porciones controladas puede encajar bien en un plan de alimentación consciente del peso.

Una recomendación común es tratar la carne de cerdo como un componente proteico de una comida, no como el ingrediente principal del plato.

Los riesgos para la salud a largo plazo provienen del exceso, no de la moderación
Los profesionales médicos enfatizan que los problemas de salud surgen cuando se consume carne de cerdo:

Todos los días

 

 

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