“Una joven pobre pidió trabajo frente a una mansión en España… y una marca de nacimiento reveló un secreto familiar que unió a un multimillonario con la sobrina que creyó perdida para siempre”
—No lo sé. Murió cuando yo era muy pequeña.
Carlos sintió que las piernas le fallaban.
—Entren —dijo finalmente—. Ahora mismo.
Elena vaciló, abrazando a Lía con más fuerza.
—No quiero causar problemas, señor.
Carlos la miró fijamente.
—Lo que acabas de traer a esta casa… es algo que llevo buscando veinte años.
Mientras las puertas se cerraban tras ellas, Carlos supo una cosa con absoluta certeza:
esa joven no había llegado allí por casualidad.
Y la verdad que escondía podía destruirlo… o devolverle una familia perdida.
¿Quién era realmente Elena… y qué había ocurrido con su hermana Margarita?
Elena no durmió aquella noche.
La habitación que le habían asignado era más grande que cualquier lugar donde hubiera vivido. Sábanas limpias. Una cuna para Lía. Silencio. Un silencio que no tranquilizaba, sino que oprimía.
Carlos, por su parte, pasó la noche revisando archivos antiguos. Informes policiales. Fotografías. Cartas que Margarita le había enviado antes de desaparecer. En una de ellas, escrita con tinta temblorosa, leyó una frase que nunca había querido aceptar:
“Si algo me pasa, protege a mi hija.”
ver continúa en la página siguiente
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
