Cuando la lealtad familiar se convierte en una calle de un solo sentido: Una historia de jubilación sobre la confianza, el dinero y un nuevo comienzo

La relación conmigo misma
Quizás la relación más importante que reconstruí a través de esta experiencia fue la que tuve conmigo misma. Durante demasiados años, aprendí a dudar de mis propias percepciones y a minimizar mis propias necesidades.

Cuando sentía que algo no iba bien, me decía a mí misma que estaba siendo hipersensible. Cuando quería algo, me decía que era egoísta. Cuando me sentía herida, me decía que estaba exagerando.

Me había convertido en una experta en convencerme a mí misma de mis propios sentimientos y experiencias.

El proceso de investigar, documentar y defenderme me obligó a volver a confiar en mis instintos. A creer que lo que sentía era real y válido. A dejar de disculparme por tener necesidades y límites.

Ese trabajo interior fue más difícil que cualquier batalla legal. Pero también fue más transformador.

Ahora, cuando siento que algo no va bien, presto atención. Cuando quiero algo, considero si es razonable en lugar de si es egoísta. Cuando me siento herida, lo reconozco en lugar de ignorarlo.

He aprendido a ser tan amable conmigo misma como siempre lo fui con los demás.

 

 

ver continúa en la página siguiente

Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.