Para ver el verdadero carácter de alguien, fíjate sólo en dos cosas.
Si el carácter de alguien no te queda claro, observa a sus amigos.
Las relaciones revelan valores, límites y prioridades.
Quien intenta derribarte muchas veces habla desde su propia frustración. Las personas verdaderamente superiores no pierden tiempo atacando.
La paciencia y la espera
Esperar es difícil, pero arrepentirse lo es aún más.
La vida no empieza a los 40 por casualidad: antes de eso, muchos solo están aprendiendo, probando y equivocándose.
La paciencia suele ser una forma silenciosa de inteligencia.
La actitud frente al éxito y el fracaso
Las personas con carácter siguen trabajando después del éxito y no abandonan después del fracaso.
Saben que el éxito no es permanente y que el fracaso no es definitivo.
La confianza es lo más caro del mundo: tarda años en construirse y segundos en perderse.
La capacidad de adaptarse
No todos los dedos de la mano son iguales, pero cuando se doblan, permanecen unidos.
La vida se vuelve más llevadera cuando aprendemos a adaptarnos sin rompernos.
Adaptarse no es rendirse, es sobrevivir con dignidad.
