El gerente pidió que nadie se retirara todavía. No por obligación, sino por la magnitud del momento. Dos supervisores revisaron el sistema. Un auditor interno fue llamado desde el piso superior.

No había error.
Las cuentas habían sido abiertas en 1968.
Depósitos constantes durante quince años.
Después, silencio absoluto.
Los intereses acumulados durante más de cinco décadas habían convertido pequeños ahorros en una cifra extraordinaria.
Ciento ochenta y cuatro millones de pesos.
La ejecutiva tuvo que sentarse.
El hombre trajeado bajó la mirada, ahora incómodo.
ver continúa en la página siguiente
Aby zobaczyć pełną instrukcję gotowania, przejdź na następną stronę lub kliknij przycisk Otwórz (>) i nie zapomnij PODZIELIĆ SIĘ nią ze znajomymi na Facebooku.
